Llego al cine sin saber qué película vamos a ver. Es un cine de restreno con mucho encanto. 2x1 miércoles por la tarde. No se me ocurre nada mejor que ir al cine. Es un buen motivo. De pronto la primera sorpresa. DARK WATER, peli de terror con Jennifer Connelly. Resoplo _aún no me he recuperado de la inefable "Vuelo Nocturno"
- Pero bueno, ¿ es que todas las películas de miedo se llaman igual o qué? Esto es una tomadura de pelo. Que si Darkness, que si The Dark, Y que si Dark Water. Te aseguro que yo ya he visto una Dark Water antes. Era japonesa, pero se llamaba así. Ah.. espera, no me digas.. Un remake????? uhhh esto sí que me da miedo, entrar a ver un remake.
Hago acopio de mi valor y me rasco el bolsillo - los bodrios con chocolate entran mejor. Escribo en un papel:"evita los remakes". por fin entro en la sala.
Dos horas más tardes salgo sin aparentes secuelas y más aún: satisfecha. Me lo he pasado bien.Dark Water, versión americana, ha sido toda una sorpresa.
Miedo me dan los americanos cuando se ponen a versionear. Porque, ¿qué necesidad tienen ellos de contarnos otra vez, y plano por plano, una película que ya está hecha? ¿es que todo lo tienen que codificar al americano (lenguaje universal)? ¿No sabemos leer cine japomés? Uy me temo que esta sería otra cuestión. El caso es que un remake de película japonesa suele seguir la siguiente receta: rebajamos la media de edad de los protagonistas. Ponemos a tres niñas monas, aceleramos -con criterio videoclip- el ritmo de la peli (estos japoneses taaaan contemplativos) y damos un poquito de caña con los efectos: venga Tchaaan, thchaaaam , thchaaaaan ("quiero ver a todos los niños chillandooo")Y bueno, ya está, esto ya es una peli americana de terror teenager.
Mi sorpresa pues, fue encontrarme ante una película sugestiva- con una atmósfera opresiva y muy trabajada- y una coherencia estética al servicio de la historia. Un ritmo pausado, lento -quizá demasiado a ratos- sin concesiones al efectismo. Un personaje con cierta complejidad psicológica y en el que podemos seguir una evolución que pocas veces se respeta en las producciones de terror. Buenas interpretaciones -jennifer Connelly muy convincente y Tim Roth muy sugerente-. Una película, en fin, adulta y sin pretensiones. Respetuosa con el original - incluso aun cuando el final de la película es muy poco americano, y al contrario muy propio de la mentalidad oriental. Curioso efecto este, pues demuestra que no todo es codificable.
En fin: una película interesante, aunque mucho me temo -y no me extraña, que visto cómo está el patio en el tema remakes haya quien no le de ninguna oportunidad. Una lástima.