Publicidad:
La Coctelera

nan

"La experiencia completa residía en un beso y un paseo, la previsión de la cena y un libro"

Categoría: Mundo Nan

13 Octubre 2005

merienda vitalicia


No quiero agobiar, pero creo que deberíamos vernos más a menudo. Así te lo hago saber:

- He tenido una idea ¿Qué te parece si nos vemos todas las tardes de todos los días del resto de los años de nuestras vidas?
-Dios mío, ¿puedes repetir eso?
- No creo que sea capaz. ¿Bueno qué dices?
- Ehm, no sé.. ¿y con qué motivo?
- He pensado que deberíamos quedar para merendar cada tarde: un lingotín y un brioche. ¿te parece bien?
- Mmm pueden pasar tres cosas.
- ¿Qué cosas?
- Ruptura, matrimonio o sobrepeso.

servido por nan 1 comentario compártelo

10 Octubre 2005

Mi gran paradoja

Justo antes de conocerte di por concluida una de mis más célebres crisis existenciales. Que estas se vinieran sucediendo, cíclicamente, desde que cumpliera los diez años, no era nada nuevo. Es más, era lo esperado. Lejos de esto, lo inesperado fue encontrarme de golpe y porrazo liberada de mis périódicas tribulaciones. Eso sí me consternó. Antes, había llegado yo a la autosatisfactoria conclusión de que, bien mirado, la inestabilidad programada -tal era la mía al cabo de tantos años- me procuraba, sorprendentemente, una situación tremendamente estable. Era lo que yo conocía como "mi gran paradoja".
Algo me pasaba y no pude ocultármelo por más tiempo: echaba de menos mis fantasmas, aquellos a los que culpaba de haberme convertido en una eterna insatisfecha, un espíritu atormentado, un personaje dostoyewskiano.
Mi nuevo estado me desconcertaba. Era feliz a secas. Estar contigo había resultado un bálsamo tan efectivo como inédito para mí. No conseguía relajarme. Tenía que haber truco. No podía dejarme sorprender.
Me llamaste:
-¿Por qué estás tan pensativa? ¿Pasa algo?
Yo garabateaba algo en un papel. Escribí: "Díselo, díselo. Ahora. Ya"
- Estoy preocupada. Te has cargado "mi gran paradoja"
- Oh, Bueno.. no sabía.. no sé cuando- la frase quedó suspendida por unos segundos. Empezaba a dudar del acierto de haberte confensado mis inseguridades tan pronto. Continuaste por fin.
- En cualquier caso, eso tiene arreglo.
- No creas- me idigné- Hasta que te conocí pensaba que era algo indestructible.
- Lo arreglaré.
- En fin, no estoy segura de que quiera que lo arregles.
- Tonterías. Dame una hora.

Esperé muy intrigada. ¿De qué manera podrías tú recomponer mi gran paradoja? Más aún , ¿habías entendido lo que esta significaba? ¿no deberías haber preguntado más? Tu seguridad me fascinaba. Me quedé sin palabras cuando por fin apareciste con aquel paquetito.
- Aunque no sé cómo me la cargué, Voilà: ¡¡Tu lámpara roja!!

Cuando salí de mi asombro fui a por mi agenda.
- a ver, lunes 22..
- ¿Qué haces?
- Dime, ¿Qué prefieres?. ¿Vas tú al otorrino o yo al logopeda?

servido por nan sin comentarios compártelo

3 Octubre 2005

¡Así, no juego!

Yo no juego a la quiniela, la primitiva y el quinigol para estar sufriendo. ¡¡Que no, hombre, que no!! que así no gano para disgustos... que algo falla en la matemática ecuación que me hacía pensar el sábado pasado que la solución directa a mis problemas pasaba por el juego.
- Por cierto Nan, ¿sabes que han descubierto que un fármaco contra el parkinson provoca ludopatía? ¿no estarás tomando algo de eso, verdad?
-oh, vamos -me desespero- te aseguro que si sufro Parkinson, aún no me lo estoy tratando.

Getafe-Valencia. Me identifico con el destino de un jugador cualquiera del Getafe (currante y más anodino que un Ford-K color gris), pero me reconozco valencianista así que.. decidí: Getafe 1- Valencia 2.
Bueno, pues en el minuto 88 de partido el resultado era Getafe 1- Valencia 2. Y en el minuto 90 -tras un tramo final digno de un capítulo de Oliver y Beniji- la cosa quedó Getafe 2- Valencia 1.

Perfecto, empieza el drama. Sólo he acertado un partido (de seis).Penoso, lo sé. Estamos hablando del quinigol (hay que acertar seis marcadores exactos.)Consulto los resultados en Internet y veo -y reveo, y me froto los ojos, y me tomo un valium- que el PC me dice que si hubiera tenido un acierto más (el del Valencia) hubiera ganado 94.000 euros!!!

Por supuesto, no me lo puedo creer, pero según dice la web, nadie ha acertado nada, así que el premio es considerable.No me lo puedo creer, insisto.

Tengo dos opciones: tirarme por la ventana (varias veces: vivo en un segundo)o vivir con la sensación de haber perdido 94.000 euros por dos minutos de partido. Opto por esta solución y decido llevar mi carga. Al día siguiente, y tras horas de intensa amargura durante las que casi me salen estigmas( me fustigo:no puede ser, no puede ser) decido volver a consultar internet. La recaudación ha sido actualizada. Resulta que, tras el escrutinio final, en realidad he perdido 1 euro y 20 céntimos!!!Ha habido más acertantes de los pensados. ¿Pero cómo he podido pensar qué habría ganado 90.000 euros?
Patético.Busco un papel para escribir: "Trata de llevar tu afición por el quinigol en secreto"

-¿Qué tal el quinigol? ¿vas a dejar tu adicción?
- oh, genial. Si hubiera ganado el Valencia, me huebiera llevado mmm 1 euro con 20.
- Bueno, ya sabes lo que dicen, ¿no?: desafortunada en el juego... pues hija lo que te faltaba!!

servido por nan sin comentarios compártelo

2 Octubre 2005

Por lo que más quieras, no me pidas paciencia

Lo intento, pero no puedo. Mira que me has dicho que tenga paciencia, que no pierda la calma, que mi ansiedad está generando la tuya. Que no te diga-me pides- que te echo terriblemente de menos, que con eso no solucionamos nada. Que no me obsesione! Que salga a pasear y me compre un paquete de pipas sabor Tijuana. Que me alquile una película y me lo tome con filosofía. Pues perdona que te diga, pero a mi no me gusta PLatón ni los estoicos ni los sufíes, a mí me gusta Nietzsche. Y él -al igual que yo- no sabía de paciencia. Bendito sea por eso.

servido por nan 1 comentario compártelo

2 Octubre 2005

Sueños premonitorios (estoy convencida)


El viernes me levanté convencida de que me había tocado La Primitiva. Lo soñé: 5 aciertos. Un buen pellizco. La realidad resultó ser otra (1 acierto) pero capté la señal.
El sábado jugué a la quiniela y al quinigol y tengo la certeza de que me va a tocar. La realidad es que no puedo evitar creerme poseedora del boleto ganador. Llevo todo el día sintiéndome una tipa (perdonad el calco masculinista) afortunada. Me encanta esta sensación.
Ya le he dicho a mi madre que el martes (creo que ya habré cobrado)nos podemos ir de compras al Corte Inglés. Para ella compraremos un par de trajes, maquillaje caro y zapatos de piel de cocodrilo. Yo disfrutaré como una loca pagando todos sus caprichos.
En fin, que ya lo estamos planeando todo. Sólo falta esperar unas horas y que las cosas se vayan sucediendo según lo previsto (por mí en mis apuestas, claro) en el carrusel deportivo.Tengo un papel en el bolsillo: "Trata de ser más realista". Debe ser de la semana pasada.

servido por nan sin comentarios compártelo

1 Octubre 2005

"intenta ser más coherente"

- ¿Pero cuántos años tienes?- la cafetería estaba abarrotada a esas horas. Pensé que era increíble que la gente viniera por voluntad propia a este local. Es un sitio desagradable y caro. Me pregunté por qué iba yo todos los días si lo detesto. Cogí una servilleta y apunte algo. Él todavía esperaba una respuesta.
Contesté casi avergonzada
- Bueno, ya tengo 26. - Seguí hablando por lo bajo: Si, ya sé que ya no tengo nada que hacer en la vida, ya se ha acabado.. soy como un futbolista si a los 20 no despunta será un mediocre..-recordé que siempre tiendo a comenzar letanías de este tipo. Lo miré, seguía escuchándome. Decidía acabar la frase:
- supongo que como mucho acabaré jugando en el Getafe.
- ¿Cómo dices?
- Nada. Miré a mi alrededor. Un pitido ensordecedor hacía mas penosa aún la estancia en la cafetería.
- oh vamos- retomó nuestra conversación-De los 26 a los 30 es cuando se decide todo. Ahí está la clave de todo. Es la etapa más importante.
- No, por favor, no. No necesito más presión.Lo último que deseo es que me recuerden que debería estar tomando decidiones cruciales en este momento- Me levanté. Busqué mi cartera.
- ¿Puedes pagar por mí?
- sí claro.
Salí de allí. Busqué un papel en mi bolsillo. Encontré la servilleta que había cogido minutos antes: "Intenta ser más coherente". Quise apuntar, no llevaba boli: "Y menos impulsiva".

servido por nan 1 comentario compártelo


Sobre mí

Fotos

nan todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera